Columpiándose: Tarsicio Bertone, número dos del Vaticano
Posted: martes, 13 de abril de 2010 by Carlos L. Hernando in Etiquetas: Columpiándose, Ratzinger
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"Muchos psicólogos y muchos psiquiatras han demostrado que no hay relación entre celibato y pedofilia, pero muchos otros han demostrado, me han dicho recientemente, que hay relación entre homosexualidad y pedofilia"

El cardenal ha afirmado además que "la pedofilia afecta a todas las categorías de personas", cuando en realidad sólo afecta a los niños. Sí, lo sé, se refiere a la figura del pederasta, pero es que se está frivolizando con un asunto sumamente serio. La curia romana olvida a los pequeños que sufrieron, sufren y (esperemos que no) sufrirán para basarse en declaraciones vacuas y, en ocasiones sumamente irrespetuosas (me remito una vez más al obispo de Tenerife). Yo no sé a qué se refiere este hombre con categorías de personas (sobretodo teniendo en cuenta que todos somos iguales a ojos de Dios), pero según como yo lo veo sólo hay una categoría para estos actos: la escoria humana.

Con todo esto no pretendo decir que los curas son unos pederastas ni nada por el estilo. Sólo quiero destacar que hay un problema en la Iglesia Católica. Un problema que afecta a los más indefensos y que en vez de afrontar la culpa y arrancar el problema de raíz, se dedican a frivolizarlo, esquivarlo y arremeter contra el colectivo homosexual, que no tiene nada que ver en el asunto. Debería exigírseles al menos el mismo ahínco que el que enarbolan contra el aborto. ¿Para qué defender tan fanáticamente la vida si cuando el feto empieza andar es víctima de abusos terribles por aquellos que defendieron su existencia? Si la purga de pederastas no empieza desde dentro de la Iglesia, el problema será mucho más difícil de erradicar y la curia romana perderá su prestigio por el camino. Es cierto que a partir hoy el Vaticano ha publicado su guía interna contra los abusos, pero es una medida que llega tarde (existía desde 2003) y de cuya efectividad dudo. Esperemos que este sea el inicio de una verdadera cruzada por eliminar de una vez este cáncer que corrompe nuestra sociedad y se ceba en los más pequeños.
Acabo con una cita de Ratzinger, poco antes de la muerte de su antecesor:
"¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor! ¡Cuánta soberbia! La traición de los discípulos es el mayor dolor de Jesús"
Efectivamente. Es el momento de actuar, no de buscar la excusa en supuestos psicólogos.